jueves, 9 de junio de 2011
CEREZAS
Se terminan las cerezas, efímeras han pasado , como cada año,brillantes, oscuras, casi negras, con una tersura desafiante y una redondez contagiosa, rellenas de jugos y dulzura gritan poderosamente llenar manos y deslizarse entre los dedos, sin hacer ruido, silenciosas en su voluptuosidad. Llegará el verano, después de esta primavera lluviosa y casi fría, y se habrán acabado las cerezas, irresistible su fragilidad al calor, sucumbirán para dejar paso a melocotones vivaces y ostentosos.B duerme en el hombro de H, con el brazo estirado y las manos abiertas, con las mejillas rosadas, y la boca soñando que está mamando. H termina la última cereza, en la mesa un plato recoge los huesos amarillentos , esqueleto que fueron de la carne vencida y devorada, solo queda un rastro pequeño del majestuoso color.
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