B huele dulce, a suavidad , hundo mi nariz en su cuello y emite un ligero sonido,abre la mano en toda su extensión, mano diminuta y arrugada que deja en suspensión, en el aire...finaliza con un suspiro y mantiene los ojos cerrados mientras su madre no nos saca el ojo de encima, no se pierde ni un minuto, ni un segundo de la nueva vida de su hija.
Fuera , el sol ha salido, B está cubierta por una gasa de algodón con unos bonitos lunares verdes y una manta azul de lana virgen, no tratada, que aún conserva un lejano olor a oveja, no va vestida, sólo lleva el pañal puesto, tiene la cara rosada, los ojos ligeramente hinchados, el pelo manchado de vermix, y su piel luce brillante , satinada y pulcra estrenando su contacto con el aire y la vida, sintiendo por primera vez estos timidos rayos de sol del amanecer que entran por el ventanal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario